cultivar rosas en maceta

Las rosas son una de las flores más famosas en todo el mundo por muchos motivos, el principal por su belleza. Sin duda son las reinas del jardín, y su cultivo puede hacerse incluso en maceta. ¿Quieres saber cómo cultivar rosas en maceta? Sigue leyendo y verás que le puedes sacar mucho partido.

Pasos para cultivar rosas en macetas

  1. Lo primero que debes hacer es elegir la variedad de rosal que quieres cultivar. Al ser en maceta, lo más recomendable es optar por rosales enanos. Una vez que ya tienes claro la variedad que quieres, busca información particular sobre su cultivo y cuidados.
  2. Para elegir la maceta debes tener en cuenta diversos factores. Si va a ser un rosal enano, elige una maceta que tenga de 30 a 40 cm de profundidad. Si es un rosal híbrido de té, de 40 a 50 cm. Para rosales ingleses, que sea una maceta de 50 a 60 cm, mientras que para trepadores debe ser lo más profunda posible.
  3. La maceta debe tener los agujeros de drenaje necesarios en base a su profundidad y tamaño. Coloca un plato debajo para eliminar el exceso de agua y evitar así que las raíces se puedan pudrir.
  4. Para cultivar rosas en macetas, divide la maceta en varios niveles. En el primero, en los primeros 2-3 cm, coloca tejas para fomentar el buen drenaje. En el segundo, que cubrirá hasta dos tercios, añade tierra especial para rosas. El último, la parte superior, añade abono para que el crecimiento sea en las mejores condiciones posibles.
  5. Remueve la tierra para poder meter el cepellón del rosal y reparte homogéneamente haciendo presión para que quede compacto.
  6. Riega de forma abundante para evitar que se formen bolsas de aire.
  7. Si vas a cultivar una variedad trepadora, añade en este punto una vara o estaca del tamaño que va a adquirir al crecer. Fíjala bien utilizando lazos suaves.
  8. Coloca el rosal al sol, en la ubicación más soleada que puedas encontrar.
  9. Cuando tengas que regar, que sea a primera hora de la mañana. Durante la época de verano, que sea también por las noches, ya que al hacer más calor necesita más agua.
  10. Añade unas cuantas astillas de corteza a la parte superior de la tierra, son muy útiles para evitar que el agua se evapore más de lo normal.
  11. Unos 4-5 meses después de haber plantado empieza a utilizar un fertilizante líquido cada dos semanas, uno que sea equilibrado.
  12. Durante la primavera es recomendable añadir un producto rico en magnesio para fomentar el crecimiento del follaje.
Copy