Un anillo de bodas es el simbolismo mismo de la representación del matrimonio y la unión de una pareja. Por lo tanto, es un bien precioso que debe conservarse y mantenerse con cuidado. Sin embargo, es normal que con el tiempo tu anillo comience a deslustrarse y pierda su brillo original, ya que sufre oxidación.

¿Cómo limpias tu anillo de bodas, plata u oro, para que luzca como nuevo? Sigue nuestros consejos.

agua hirviendo

Limpiar la alianza con agua tibia y detergente

El primer consejo es muy sencillo, ya que lo único que necesitas hacer es utilizar agua caliente y detergente para limpiar la alianza. Para ello, calienta el agua hasta que esté casi hirviendo y pon el líquido en un recipiente pequeño. Mezcle un poco de detergente hasta que se forme espuma, luego sumerja el anillo hasta que el agua comience a enfriarse. Luego, tome un cepillo de cerdas suaves y frote bien el anillo. Si la suciedad no sale por completo, repite el proceso varias veces hasta que estés satisfecho con el resultado. Por cierto, este consejo también se aplica a  otro tipo de joyas de plata u oro que hayan sido ennegrecidas .   Magia, ¿verdad?

bicarbonato de sodio

Limpiar el anillo de matrimonio con pasta de dientes y bicarbonato de sodio.

Para limpiar con bicarbonato de sodio, el truco está en usar otra solución casera. Mezcle una cucharadita de bicarbonato de sodio con dos cucharaditas de pasta de dientes del mismo tamaño. La combinación de flúor y bicarbonato de sodio será perfecta para   limpiar el anillo de bodas, ¡especialmente el de plata!   Pasar esta mezcla por la alianza y frotar bien (para evitar arañazos) con un cepillo de dientes viejo hasta que salga la suciedad. Luego simplemente lávelo con agua corriente y ¡listo!

Consejo: el  bicarbonato de sodio también se puede usar para pulir el anillo de bodas. Para ello, disuelva 1 cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso de 250 ml y deje el anillo en remojo durante unos 20 minutos. Después de eso, simplemente séquelo con un paño limpio.

anillo de bodas limpio

Haz una limpieza diaria para evitar la oxidación.

El sudor de nuestra piel también es uno de los principales culpables del ennegrecimiento del anillo, ya sea de oro o de plata. Por eso, para evitar que el anillo necesite más limpiezas, es útil hacer una diaria. En este caso, no hay misterio: basta con quitarse la joya una vez al día y limpiarla con una toallita seca, eliminando el sudor de nuestro cuerpo que queda atrapado allí. Evita utilizar productos de limpieza con demasiada frecuencia para que el anillo no sufra posibles arañazos.

Cuidado con los productos abrasivos

Además, para asegurar la durabilidad de tu alianza, recuerda evitar los productos abrasivos, como la lejía y la acetona. En caso de duda, cada vez que vaya a entrar en contacto con un producto que no sea jabón o detergente, retire el anillo y vuelva a colocarlo. Siguiendo todos estos consejos, su anillo de bodas puede durar toda la vida… para el matrimonio, ¡esa es otra historia!

 

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